Elite Soft

Quiénes somos

Tecnología con propósito, personas en el centro

Elite Soft nació de una convicción simple: el buen software no se mide en líneas de código, sino en los problemas reales que resuelve. Somos una consultora de TI y desarrollo de software que acompaña a sus clientes de extremo a extremo.

Nuestra misión es convertir la tecnología en una ventaja competitiva real para cada empresa con la que trabajamos: construyendo productos a medida, llevándolos a la nube, desplegándolos con seguridad y manteniéndolos vivos a lo largo del tiempo.

proyectos entregados
+80 proyectos entregados
años de experiencia
+10 años de experiencia
clientes que renuevan
98% clientes que renuevan
países con clientes activos
4 países con clientes activos

Valores

Lo que nos mueve

Principios que guían cada decisión, cada línea de código y cada relación.

Excelencia técnica

Escribimos código que otros entienden y mantienen. La calidad no es negociable, es nuestro estándar.

Transparencia

Comunicación honesta y visibilidad total del avance. Sin sorpresas, sin letra pequeña.

Foco en el negocio

La tecnología es un medio, no un fin. Cada decisión apunta a un resultado de negocio medible.

Compromiso a largo plazo

No entregamos y desaparecemos. Construimos relaciones y acompañamos la evolución de cada producto.

Equipo

Las personas detrás de Elite Soft

Un equipo multidisciplinar que combina experiencia técnica con visión de negocio.

Carolina Restrepo

CEO & Cofundadora

Más de 15 años liderando proyectos de transformación digital en banca y retail.

Daniel Ortega

CTO & Cofundador

Arquitecto de software especializado en sistemas distribuidos y cloud a gran escala.

Valentina Suárez

Head of Delivery

Experta en metodologías ágiles. Garantiza que cada proyecto se entregue a tiempo y con calidad.

Sebastián Niño

Lead DevOps Engineer

Apasionado de la automatización. Diseña pipelines y plataformas que despliegan sin fricción.

¿Quieres construir con nosotros?

Estamos siempre abiertos a nuevos retos y a buen talento. Escríbenos.

¿Hablamos?